El Soldado de Alá.

La mirada del hermano Abu Musaab me quema la espalda, como una brasa, mientras me alejo del poblado. El aire huele a humo de anafre; al cordero especiado que las hermanas han asado en mi honor. Sin embargo, no he sido capaz de tragar un bocado... Las voces y las risas se van amortiguando conforme subo [...]